que esperas
constituirte en imagen
y leída, vivir
en el que lee.
Transitarás
tu intención de fósforo
en la huella de ceniza
que el sentido apaga
de tu fuego.
Y aún desaparecida,
albergarás la ilusión
de oírte nuevamente
en el decir del
habla;
sin conocer el número
de esa repetición
ni de su acierto.