jueves, 4 de agosto de 2011

Ceguera

(Se va la visión de los ojos
como el paisaje en la niebla).

Es la piadosa vejez,
que pareciera atenuar
nuestra mirada,
cuando hemos llenado
de imágenes el cuenco
donde fermentan
los recuerdos.

Es la sigilosa ceguera,
que deslíe los bordes
de la realidad percibida,
y nos retorna
a la curiosa incertidumbre;
donde una hoja que tiembla
bajo la lluvia
parece un pájaro,
y nada es cierto, de nuevo,
como cuando éramos niños.

Lo saben los ojos,
que sólo parecen esperar
la caricia de los
párpados cerrándose,
como el plumaje del ave
antes del sueño.